Un laberinto de pantallas, recuerdos y relatos donde la realidad empieza a imitar demasiado bien a la literatura.
Entre posteos en un blog, ventanas de msn y mensajes de texto, entre discos compactos usados como posavasos y consignas de un taller literario radical, se construye una novela híbrida y polifónica donde la frontera entre ficción y realidad es una ilusión.
Con la introspección levreriana y la expansión narrativa de Bolaño, Los talleristas indaga en la literatura del yo como estrategia para lidiar con los miedos y deseos que laten fuera de las páginas y las pantallas. Para algunos de sus protagonistas, la ficción no es solo un refugio, sino una herramienta para modificar, sabotear o sustituir mentalmente aquello que no logran resolver desde la acción.
Con agilidad técnica, espíritu lúdico, experimental, diálogos limpios y un marcado humor existencial, Los talleristas se erige como la metaficción más ambiciosa dentro de la obra de Palomeque.




