Este libro no puede ser considerado una biografía aunque lo sea, ni tampoco una investigación o crónica periodística. Sin embargo, es todo eso a la vez y más. Es una historia de hundimiento físico y psicológico en las entrañas del fascismo.
Durante diez años un hombre atraviesa diferentes formas de la infamia que nunca llega a comprender. Transita la tortura donde ve morir asesinado a un amigo y siente todas las heridas inquisidoras hasta que, melancólico y suicida, después de tres años de cárcel, es liberado para transformarse en paciente psiquiátrico de distintos hospitales y casas de salud. El argumento, la trama, el abordaje de la subjetividad del personaje e incluso las dudas del propio autor ante lo que escribe, van recreando esta historia salpicada de paréntesis en los que habita la ternura y cierto humor grotesco, persistente y evasivo, nacidos en la memoria del protagonista. Una novela basada en hechos reales en la que subyace la inocencia; una abstracción moral y una presunción jurídica inexistentes en cualquier dictadura.




