Un día en la escuela, la maestra preguntó: ¿De qué trabajan sus mamás?
Y la niña levantó la mano y contestó: ¡Mi mamá es una bruja!
Un cuento ilustrado sobre la belleza de lo raro, la fuerza de lo invisible y las formas en que el amor, muchas veces, tiene un poquito de brujería.



