Gato Renato tiene una costumbre muy especial: cada noche cuenta estrellas antes de dormir. Pero una noche el cielo aparece completamente apagado.
Con la ayuda de Pipo, un pingüino científico que habla raro, y Bruno, un búho gruñón que nunca duerme, Renato emprende un viaje disparatado al espacio en una nave construida con electrodomésticos y pop.
Allí descubrirán que las estrellas no se apagaron porque estén cansadas de brillar, sino porque nadie las mira. ¿Podrán lograr que las personas vuelvan a levantar la cabeza?
Una historia divertida, sobre la curiosidad, la imaginación y la magia de mirar el cielo.



