Una montaña entró en mi cuerpo
Lourdes Silva teje un entramado psicogeográfico que atraviesa, como la humedad, ciudades y materias. Pone en relación las estructuras, entre ellas su propio cuerpo intervenido, sin el sesgo de la escala.
También llama a este diálogo coral de las cosas,a referentes del pensamiento contemporáneo, pidiéndoles ayuda en esa labor de costura fina. Vinciane Desoret, Bruno Latour, Amanda Berenguer, Karen Barad, María Negroni, enter muchos otros acompañan este ensayo que también es un viaje geológico.
Una montaña entró en mi cuerpo busca, y encuentra, su propio sentido, tan íntimo que logra borrar la falsa dicotomía: adentro/afuera.



